The Thing: The ultimate in poster design

Un clásico cinematográfico, la obra maestra de Carpenter, un relato de terror inolvidable,… Son muchas las calificaciones que se pueden atribuir a esta película de John Carpenter. Estrenada en 1982, The Thing era una nueva versión de la película “The Thing from another world” dirigida por Howard Hawks en la década de los 50.
Estrenada dos semanas después de “E.T”, The Thing fue un fracaso en taquilla y un punto de inflexión en la carrera del director. Paradójicamente, hoy se la considera la mejor obra de Carpenter, e incluso sus supuestos errores se han convertido en sus mejores virtudes. Su final desconcertante y nihilista es, sin duda, uno de los mejores finales en la historia del cine.
Hoy vamos a hacer un repaso de los pósters que han servido como imagen gráfica de esta producción.

Esta pieza es una maqueta de un póster que no pasó el corte y nunca vió la luz. El concepto base es bastante acertado, ya que el bloque de hielo con la perturbadora sombra en su interior es lo bastante sugerente como para llamar la atención. La realización de la idea no está demasiado trabajada, pero no olvidemos que es un boceto como bien se puede comprobar en el recorte de las letras del título, pegadas (literalmente) sobre la fotografía. Buen ejemplo para ver el trabajo artesanal antes del reinado del Photoshop.

Universal continuó desechando versiones. En esta, más sobria en todos los aspectos, el cuerpo del título se multiplica y además utiliza una tipografía mucho más contundente. La diagramación del propio título, con el artículo “The” haciendo de punto de la “I” es una buena solución, aunque al no quedar centrada respecto al conjunto crea una sensación un poco extraña.
La fotografía en blanco y negro del campamento antártico no tiene demasiada fuerza. Si bien sitúa al espectador sobre la localización de la acción, no tiene ninguna carga dramática.
Curiosamente en esta versión aparecen los dos taglines que se utilizaron para la promoción de la película. “The ultimate in alien terror” era un buen tagline comercial. Tiene una evidente referencia a “Alien” de R. Scott e intenta darle una vuelta de tuerca con lo de “Ultimate”: Alien estaba bien, pero The Thing es mucho más nueva. El segundo tagline es uno de mis favoritos de todos los tiempos: “Man is the warmest place to hide” (El hombre es el sitio más cálido donde esconderse). Sutil, inteligente, terrorífico… sin duda hace volar la imaginación y evoca a una de las más básicas pesadillas del subscosnciente: Nuestro cuerpo invadido por un ente extraño.

Más versiones que no llegaron a la meta final: El hielo roto dibuja el título de la película y nos advierte de la salida de “la cosa” a la superficie. Personalmente creo que tiene un toque de serie B de los ochenta que no hace justicia en absoluto a lo que es la película. Demasiado simple para llamar la atención.
En este punto, Universal sabía que tenía un problema ya que los plazos se acababan y todavía no tenían un póster para la película. ¿Qué se hace en estos casos? Si eres la Universal, solo tienes que coger el teléfono y llamar al mejor ilustrador del negocio (y pagar lo que él pida sin rechistar, por supuesto):
- “¿Drew Struzan?”
- “El mismo ¿quién habla?”
- “Somos del departamento de márqueting de la Universal. Escuche Sr. Struzan, estamos muy interesados en que nos pudiera hacer una ilustración para “The Thing”, la nueva película de John Carpenter.”
- “Muy bien. ¿Cuando me envian el material de referencia?”
-”…esto… no tenemos ningún material de referencia ni concepto. No disponemos de foto fija ni tampoco le podemos hacer llegar la película. Eso si, esta película es practicamente idéntica a la de 1951.”
- “Vaya… Bueno, algo se me ocurrirá con el tiempo”
-”…esto…Struzan…lo queremos para mañana a primera hora. La imprenta ya está esperando!”
- “…os odio (cuelga).”
Y así fue como el señor Drew Struzan empezó a trabajar en The Thing. En un día y una noche, creó esta ilustración:

Hielo. Mucho hielo. Un figura humana con un resplandeciente secreto dentro de su parka. Así de simple y así de bonito y bien ejecutado. Las figuras rectangulares del hielo son quizás los detalles más bonitos de la ilustración, pero la precisión técnica, los colores y sobretodo la creatividad de Struzan son los que hacen que el conjunto sea un imán para la vista. Lo más curioso es que la escena dibujada por Struzan no se corresponde con ninguna de la película, pero aun así consiguió reflejar su esencia sin haber visto ni una sola imagen ni leer el guión.
Realizó este acrílico en menos de 24 horas y lo entregó tan rápido que, cuando estaban haciendo las planchas para la imprenta, el original se quedó pegado en el cristal de los separadores porque la pintura estaba demasiado fresca.
Drew Struzan es el ilustrador más famoso de la industria de Hollywood. Hace un par de años se retiró del negocio, dejando un legado de más de 150 obras de cartelería entre las cuales se encuentran los pósters finales de Indiana Jones, Star Wars, Regreso al futuro, los Goonies, Blade Runner… casi nada, verdad?
Por cierto, si estáis interesados en comprar la ilustración original, el precio es 90.000 $…

La versión final del póster utiliza la ilustración de Struzan enmarcada en negro y utilizando el logotipo que ya habíamos visto en una versión anterior. De los dos taglines, sólo utilizaron el primero. El resultado es un gran póster que basa toda su fuerza en el poder de la ilustración. El marco negro nunca me convenció, ya que facilita la lectura del tagline y de los créditos, pero lamentablemente quita espacio a la imagen.

La versión internacional francesa, australiana y española fue muy diferente a la americana. Las siluetas de tres hombres caminan sobre el hielo, mientras se cierne sobre ellos una inmensa amenaza de indefinida forma. El monstruo es el protagonista. El tratamiento del mismo es muy acertado, con un potente rojo que acentúa la visceralidad de “La Cosa”. Por mucho que lo mires, es imposible distinguir la estructura de la amenaza, pero no te cabe duda que no trae buenas intenciones.
Es interesante ver como se solucionó el tema del artículo “The”: Continúa siendo el punto de la “I”, pero no sobresale por arriba. Una buena idea, ya que así el conjunto queda perfectamente centrado en el póster.
El tagline francés, “Jusqu’au bout de la terreur” (algo así como “Hasta el límite del terror”) es menos creativo que el americano, pero si lo comparamos con el español gana por goleada:

“Entre los hielos de la Antártida duerme una extraña criatura que puede poner en peligro a toda la humanidad… No es un monstruo… No es un fantasma… Es ¡LA COSA! (El enigma de otro mundo).”
Ante tal nivel de síntesis sólo falta agradecer que no utilizaran una linea más para el tagline, porque sino nos cuentan la película hasta el final.

La versión balcánica es una curiosa mezcla (de difícil digestión visual) de las siluetas de la versión internacional más explosiones y un helicótero. La mitad inferior del póster quedó totalmente vacia y el extraño uso del título “Stvor” culmina uno de los pósters menos agraciados de “The Thing”.

La versión japonesa es todo un espectáculo. Combina algunos de los elementos que ya hemos visto anteriormente: La masa viscosa sale de la grieta y muestra unos interesantes tentáculos que no habíamos visto hasta ahora. También vemos la imagen del campamento, el helicóptero y otra novedad: 11 caras de los 12 hombres que cruzarán su destino con el alienígena invasor (No tengo claro porque elimina a uno de los personajes)
El horizonte de la Tierra engloba todo el conjunto, en el que por primera vez se le da relevancia directa al protagonista principal (McReady) mientras calienta el ambiente con un lanzallamas.
No tengo ni idea de lo que dice el tagline o el título, pero la belleza de la escritura asiática lo hace muy atractivo, no os parece?

Para acabar este post, un par de versiones actuales, creados por diseñadores fanáticos de esta gran obra. El primero está diseñador por Tyler Stout, con un estilo propio que yo definiría como un interesante “barroquismo vectorial”. Este y otros carteles del mismo diseñador son utilzados para promocionar los pases de clásicos en el Alamo Drafhouse, un autocine con una gran programación.

El último es una creación de Bart Graziana, un joven diseñador con un buen portfolio de trabajos. Esta pieza es un perfecto trabajo de concreción conceptual. Sólo dos elementos, hielo y una mancha de sangre, sirven de perfecto resumen de lo que nos ofrece la película de Carpenter.
Existen muchas maneras de representar graficamente la atmósfera de The Thing, algunas más acertadas que otras. Pero todas tienen algo en común: Siempre dan ganas de volver a verla! Visitar la base Antártica Outpost 31, con McReady y compañia, es altamente recomendable por lo menos una vez al año.









